"dia de's Be"

“DIA DE’S BE” (El día del cordero)

 

Aunque el programa de fiestas abraza otras actividades muy destacables y concurridas, como son la noche de los “festers” y la Vetlla des Be, se puede decir que las fiestas de Sant Joan en el sentido estricto empiezan con el Diumenge des Be, que se celebra el domingo antes del día de Sant Joan, 24 de junio. Una persona del campo, normalmente un payes o un ayudante de payés (“misatge”) vestido con un atuendo de pieles de cordero, similar al de Juan Bautista, camina descalzo por las calles del casco antiguo de Ciutadella acompañado por la comitiva de la “junta de Caixers”, los cuales van también a pié, y van a invitar a todas las personas inscritas para las fiestas. En esta jornada los miembros de la Junta de Caixers se reúnen en el palacio del “caixer senyor”, donde éste entrega la bandera al “caixer fadrí”.

 

A las nueve en punto, siguiendo los rituales de costumbre, el “flabioler” hace sonar por primera vez el tambor y el flabiol; y a lo largo del día la Comitiva recorre las calles del centro histórico de Ciutadella, visitando el Ayuntamiento, el Palacio Episcopal, la representación de la zarzuela Foc i Fum, el hospital municipal, las entidades sociales, las casas señoriales y las posadas de los caballeros

 

Es tradición que el cabeza de familia visitado haga una donación, antiguamente la donaciones del día de’s bè se entregaban a la cofradía para afrontar los costes

 

El personaje más vistoso y que sólo se puede ver en este día, acompañando a la Junta de Caixers durante la tradicional recaudación, es s’Homo des Be: un varón que representa a San Juan Bautista, vestido con pieles de cordero, con cruces pintadas en los pies y brazos, que lleva a sus espaldas un cordero vivo.

 

Paralelamente, a partir de las 20:00 h en la avenida Constitució, los jóvenes se tiran avellanas, con música de la Banda de la Agrupación Musical que, entre otras piezas, toca el conocido Jaleo. Cuando la Junta de Caixers y s’Homo des Be han hecho las visitas de rigor, tiene lugar la bebida de caixers en casa del “caixer casat”. Y finalmente, siguiendo el estricto protocolo, se realiza la despedida del “caixer capellà” y del “caixer senyor”.