Potros

 

Los potros menorquines de la ganadería “Het Soerhuis” difrutan de una vida (equina) muy relajada, social y natural desde el punto de vista de un caballo. Desde el primer o segundo día de sus nacimiento ya disfrutan de su vida juntamente con su madre fuera en el campo dónde pueden divertirse y consumir su energía. Después de un par de días, tras haberse acostumbrado a su nuevo entorno, se juntan a la manada de yeguas con potros. Tan pronto como todas las yeguas han tenido su potro, reunimos la manada de nuevo, yeguas con o sin potro. Desde ese momento, nuestros potros disfrutan de una verdadera vida de caballo hasta la edad de 4, 5 o 6 meses, dónde la educación no sólo por su madres sinó que también por la manada está central. El juego y socialización con los otros potros es también muy importante. Cuando los potros alcanzan la edad de 4 a 5 meses, los separamos en grupo de las madres, compensando de alguna forma la traumática experiencia de perder a su madre quedando en grupo con los potros que han crecido conjuntamente. En este momento es cuando empieze una nueva etapa de su vida, dónde nosotros (los humanos) vamos a tomar también un papel en su desarrollo. Nuestro objetivo es que los potros se acostumbren a nosotros de forma lúdica, basada en la confianza mutua. Les iniciamos en las tareas básicas del día a día como puede ser: estar atados, ser cepillados y cuidados, dar pies y limpieza de los cascos, e incluso a veces la carga en el trailer y caminar de forma tranquila junto a la persona.